El Gimnasio Municipal Gil de Castro se llenó de colores, gritos y emoción el pasado sábado 30 de agosto, cuando se disputaron las Finales de Baby Fútbol de la Liga Ucodeval 2025. Más allá de los goles y las copas, lo que se vivió fue una verdadera fiesta del deporte barrial, donde las familias y comunidades locales se reunieron para celebrar la unión y la identidad que los clubes de barrio representan en Valdivia.
Desde tempranas horas de la tarde, las tribunas fueron ocupadas por vecinos y vecinas que llegaron a alentar a sus equipos. Hinchadas con banderas, cánticos y aplausos acompañaron a las series que se disputaron los títulos en nueve categorías. El entusiasmo no solo estuvo en la cancha, sino también en las graderías, donde el ambiente familiar y comunitario fue protagonista.
“El baby fútbol en los barrios no solo es deporte, es también comunidad. Cada club representa a su gente, a su historia y a su esfuerzo como familias. Eso es lo que nos llena de orgullo como organización”, destacó Miguel Huechante, presidente de la Unión Comunal de Deportes Valdivia (Ucodeval), al realizar un balance positivo de la jornada.
Los campeones de esta edición fueron Laurel Corvi (Infantil), Carlos Dittborn (Sub 10 y Master, además del título en Honor), Sampdoria (Sub 8), Eladio Rojas (Mini), Palestino (Super 44), River Plate (Femenina) y Eduardo Schild (Senior). Sin embargo, en palabras de muchos de los asistentes, “la verdadera victoria fue la convivencia que se vivió dentro y fuera de la cancha”.
Huechante subrayó que este campeonato es fruto de la organización comunitaria, donde directivos, entrenadores, apoderados y jugadores trabajan de manera voluntaria para mantener viva la tradición del deporte barrial. “Lo que se ve en la cancha es el reflejo del trabajo que hemos desarrollado como liga y que se fortalece día a día. Aquí no solo se forman jugadores, también se forman personas y comunidades más unidas”, enfatizó.
La Liga Ucodeval se ha convertido en un espacio de encuentro intergeneracional, donde niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores encuentran un lugar para la práctica deportiva, la recreación y la vida saludable. Además, constituye una vitrina para que la ciudad valore el aporte de los clubes de barrio, verdaderos pilares de la identidad local.
Gracias al apoyo del Fondo para el Desarrollo Comunal Deportivo 2025 otorgado por la Ilustre Municipalidad de Valdivia, esta edición pudo realizarse con éxito, consolidando al torneo como un referente en el fortalecimiento de la vida comunitaria a través del deporte.
Al finalizar la jornada, quedó la sensación de que el baby fútbol es mucho más que una competencia: es una celebración de la vida en comunidad, un espacio donde los barrios se reconocen, se apoyan y se proyectan juntos hacia el futuro.




